Sobre mí.


Me llamo Lucas Ferrari Goñi y soy abogado. Pero más allá del título, lo que me define es una vocación clara: defender con excelencia, compromiso y estrategia a quienes enfrentan el sistema penal.
Me gradué en la Universidad Nacional de La Plata, donde también cursé la Especialización en Derecho Penal entre 2022 y 2023. Desde entonces, no paré de avanzar ni de prepararme: entendí que para marcar la diferencia en la defensa de una persona no alcanza con saber “el derecho” —hay que perfeccionarse constantemente, entender la lógica del sistema y, sobre todo, escuchar.
Esa búsqueda me llevó a comenzar la Maestría en Derecho Penal en la Universidad Austral, una formación profunda y exigente, que decidí acompañar con la Diplomatura en Derecho Penal Económico en la misma institución. Al mismo tiempo, cursé materias de la Especialización en Derecho Empresario en la UNLP. Siempre fui consciente de que la complejidad de los casos actuales —y en especial los penales con aristas económicas— requieren herramientas más allá de lo básico.
Desde 2022, tuve el privilegio de representar a más de 300 personas en toda la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma, enfrentando casos complejos y escenarios adversos. Muchas de esas defensas terminaron con resultados que no sólo fueron favorables, sino determinantes para la vida de mis asistidos. Porque detrás de cada expediente hay una persona, y yo no me olvido de eso.
Mi compromiso con la profesión no se limita al ejercicio diario. En 2024, el Colegio de Abogados de La Plata confió en mí para desempeñarme como Consultor en Derecho Penal y Derecho Procesal Penal en el Área de Ejercicio Profesional. Ese reconocimiento fue, para mí, un impulso y una responsabilidad: la de seguir colaborando con colegas y elevando el estándar del ejercicio penal.
También integro el área de Derecho Penal Ambiental, un espacio que cruza mis intereses jurídicos con problemáticas estructurales cada vez más relevantes.
Estoy matriculado tanto en el Colegio de Abogados de La Plata como en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, lo que me permite trabajar de manera activa en ambas jurisdicciones.
En cada caso que asumo, aplico todo lo aprendido, pero también todo lo que sigo aprendiendo. Porque en esta profesión, si dejás de formarte, dejás de defender bien.
No prometo milagros. Prometo trabajo serio, escucha activa y una defensa diseñada a la medida de cada persona.